Campañas
¿Quien hace sus zapatos?
Who foots the bill? ¿Quién paga la cuenta? Trabajo Decente para las Trabajadoras a Domicilio en la Industria del Calzado
Who foots the bill? (¿Quién paga la cuenta?) es una de las campañas claves de HomeWorkers Worldwide. Esta sección del sitio Web incluye recursos sobre el trabajo a domicilio en las cadenas internacionales de provisión de calzado. Bajen la página o cliquea en los enlaces para encontrar más; conseguir una visión general de nuestra hoja de datos; escuchar directamente de una trabajadora a domicilio en nuestra entrevista con Roza; tratar de descifrar una cadena de provisión internacional o conseguir una idea más a fondo en nuestro documento informativo.
Trabajadoras a domicilio en muchos países trabajan en la producción de calzado de cuero. Los zapateros tradicionales a menudo hacen el zapato entero en su casa. En las cadenas modernas de producción, la parte de la cadena más a menudo dado a las Trabajadoras a domicilio es el cosido de la parte de arriba, llamada el aparado. Las Trabajadoras a domicilio a veces cosen el aparado a la suela, o agregan decoraciones al zapato. El trabajo se hace a mano a menudo pero a veces se usa una máquina.
Cadenas de Producción Globales
En los últimos 10 a 15 años, los consumidores cada vez más compran un zapato por una temporada, en vez de usarlos hasta que se gasten. Los minoristas han respondido a eso y cambian sus estilos con mayor frecuencia. Algunos tienen hasta 52 'temporadas' en el año.
La consecuencia es que el proceso de producir un zapato es cada vez más complejo, y los diferentes elementos para producir un par de zapatos de dispersen a menudo a través de varios países. Por ejemplo, las empresas italianas tienen subsidiarios o subcontratistas en los países Balcanes. Estas empresas más pequeñas a su vez subcontratan mucho del trabajo a talleres más pequeños y a intermediarios quienes dan el trabajo a Trabajadoras a domicilio. Las empresas italianos luego exportan sus productos por todo el mundo, especialmente los países ricos del norte de Europa o Norteamérica.
Patrones parecidos de la organización global de la producción se puede encontrar en todos los continentes. Trabajadoras a domicilio se pueden encontrar en la mayoría de las cadenas de producción, junto con otros trabajadores informales haciendo un trabajo de ensamblaje esencialmente.
Derechos para las Trabajadoras a Domicilio
"Tenemos que trabajar los siete días de la semana... Tenemos que trabajar diez horas o más, por salarios muy bajos... No hay seguro social, para salud o pensiones."
Las trabajadoras a domicilio en la industria del calzado en todo el mundo se quejan de los malos términos y condiciones. Por ejemplo, a una trabajadora a domicilio en Bulgaria se le paga por cada par de zapatos completados. Por un par que se vende a 100 Euros, se le paga generalmente entre 50 y 80 centavos de Euro. Las trabajadoras a domicilio dicen que, para sobrevivir, una familia de 4 necesita 200 Euro o 400 pares de zapatos al mes, y necesitarían trabajar 66 horas por semana para lograr eso. Las mujeres a menudo hacen el trabajo en medio de los quehaceres de la casa, cuidando los niños o cultivando fruta y verduras.
"Uno de los problemas para las trabajadoras a domicilio, y una humillación constante, es que en ninguna parte se las llaman por sus nombres. Los subcontratistas las conocen solamente por un número. Las Trabajadoras a domicilio son las más invisibles."
El pago bajo es solamente uno de las muchas quejas de las trabajadoras a domicilio. Las mujeres se concentran en las áreas más inseguras y repetitivas de empleo en el rubro del calzado. Hablan del impacto negativo en su salud del uso de colas tóxicas o de coser cuero con hilo del mismo color. También experimentan dolores de espalda, manos y dedos por las dificultades de coser el cuero.
Otros temas claves que las trabajadoras a domicilio en muchas industrias tienen en común son:
- Trabajo irregular -sin trabajo, no tiene ingresos.
- Pago diferente a diferentes trabajadoras a domicilio por el mismo trabajo.
- No se les tratan como trabajadoras.
- No tienen un contrato escrito.
- No tienen seguro.
- No tienen pensión.
- Trabajan horas extra excesivas, con pago malo o sin pago.
- Demoras en el pago por su trabajo -una trabajadora entrevistada había esperado nueve meses por un pago.
Esta imagen se repite a través el mundo, por donde se encuentra la producción del calzado de cuero. Las trabajadoras a domicilio en estas cadenas exigen el derecho de ser tratadas como otros trabajadores, con plenos derechos de empleo y seguridad social.