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El Convenio de la OIT

En 1996, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) adoptó, por un voto de mayoría, el Convenio (Número 177) y las Recomendaciones sobre el Trabajo a Domicilio. Esto marcó el fin exitoso de una larga lucha por el reconocimiento de las trabajadoras a domicilio, y estableció estándares mínimas para su empleo.

La OIT es la parte de la Organización de las Naciones Unidas que trata los temas de empleo específicamente. A lo largo de los años ha adoptado varios acuerdos, conocidos como Convenios, que tienen el mismo estatus que un tratado internacional. Los Convenios luego tienen que ser 'ratificados' o firmados por los gobiernos miembros antes de entrar en vigencia. Hasta la fecha, cinco gobiernos han firmado en Convenio sobre el Trabajo a domicilio: Irlanda, Finlandia, Holanda, Albania y Argentina.

Por lo tanto, falta mucho por hacer, antes de que las declaraciones en el Convenio sean una realidad para las millones de trabajadoras a domicilio en el mundo. Sin embargo, las organizadoras y activistas han encontrado que el Convenio de lo OIT es útil, como una manera de mostrar que el trabajo a domicilio es un tema internacional, y no algo específico a comunidades o áreas limitadas; y que las trabajadoras a domicilio tiene el derecho a un trato igual con otras trabajadoras.

El Convenio especifica un marco legal para las diferentes maneras en que las trabajadoras a domicilio deberían ser protegidas. Las cláusulas principales abarcan:

  • Igualdad de trato, y protección contra la discriminación;
  • Protección en términos de salud y seguridad laboral;
  • Pagos y seguridad social; y protección en caso de maternidad;
  • Acceso a la capacitación (entrenamiento);
  • Sueldo mínimo para empleo.

En adición, el Convenio requiere a los gobiernos que adopten e implementen políticas nacionales sobre el trabajo a domicilio. Si fuera implementado, esto aseguraría algo de visibilidad y reconocimiento para las trabajadoras a domicilio en los varios países.

La Recomendación, que acompaña el Convenio, da guías más detallados sobre cómo proteger a las trabajadoras a domicilio. Además, contiene una cláusula importante sobre las estrategias y programas que podrían dar beneficios a las trabajadoras a domicilio.

La lucha por la adopción del Convenio fue larga, y encontró oposición por parte de los empleadores, quienes no quisieron perder la flexibilidad que tienen en el empleo de las trabajadoras a domicilio.

La campaña en apoyo del Convenio involucró el trabajo con un rango amplio de instancias en varios países, incluyendo sindicatos y gobiernos, para informarles de la situación de las trabajadoras a domicilio y de la necesidad por leyes y programas nuevos.

Para ver el texto completo del Convenio y la Recomendación, ver (descarga).

Por mayor información sobre el Convenio y cómo se puede usarlo, escríbenos por una copia de la Guía HomeNet “Usando el Convenio de la OIT sobre el Trabajo a Domicilio”, disponible en inglés y español.